
Desarrollo de estrategias para bancos centrales de menor tamaño en el futuro sistema monetario, incluidas las CBDC (moneda digital de banco central), así como los procedimientos de repos interbancarios y de repos inversos, con el fin de estabilizar la economía del país y atraer inversión extranjera.
Las monedas digitales de banco central (CBDC) son versiones digitales de las monedas fiduciarias, emitidas y respaldadas por los bancos centrales. Su objetivo es cumplir las mismas funciones que el efectivo físico, con las ventajas añadidas de las tecnologías digitales, como la comodidad, unas transacciones más rápidas y económicas y una mayor inclusión financiera.
Las monedas digitales de banco central (CBDC) pueden clasificarse en dos categorías: CBDC mayoristas y CBDC minoristas. Las CBDC mayoristas son versiones digitales del dinero de banco central a las que solo tienen acceso las entidades financieras, como los bancos comerciales y los proveedores de servicios de pago. Se utilizan principalmente para liquidaciones interbancarias y pagos mayoristas. Las CBDC minoristas, por su parte, son versiones digitales del dinero de banco central accesibles al público en general, al igual que el efectivo físico. Pueden utilizarse para una amplia gama de operaciones, como pagos entre particulares, comercio electrónico y operaciones en el punto de venta.
Las CBDC pueden emitirse y mantenerse de forma centralizada o descentralizada. En un sistema de CBDC centralizado, el banco central lleva el registro por sí mismo; en un diseño descentralizado, el banco central emite la moneda en un registro distribuido compartido con intermediarios autorizados. Ambos tipos de CBDC tienen sus propias ventajas e inconvenientes, y la elección entre ellos depende de las necesidades y objetivos específicos del banco central emisor.
Las CBDC podrían cambiar de forma significativa la manera en que utilizamos el dinero y realizamos pagos. Hasta 2025, tres CBDC minoristas se habían puesto plenamente en marcha: el Sand Dollar de las Bahamas (2020), el eNaira de Nigeria (2021) y el JAM-DEX de Jamaica (2022); entretanto, el BCE prepara un posible euro digital, sujeto a la legislación de la UE, y una orden ejecutiva estadounidense de enero de 2025 prohíbe a las agencias federales establecer una CBDC. Pueden ofrecer servicios de pago más rápidos, económicos y cómodos, especialmente en países donde el acceso a los servicios financieros tradicionales es limitado. También pueden mejorar la inclusión financiera al brindar una alternativa digital al efectivo a quienes no disponen de cuentas bancarias ni de tarjetas de crédito.
No obstante, las CBDC también plantean algunos desafíos y preocupaciones. Una de las principales es su posible repercusión en los bancos comerciales y otras entidades financieras, que podrían perder su función de intermediación en el sistema de pagos. Otra preocupación se refiere a la privacidad y la protección de datos, ya que las CBDC podrían permitir a los bancos centrales recopilar y analizar grandes volúmenes de datos sobre las transacciones financieras de las personas.
Las CBDC constituyen un avance significativo en el ámbito del dinero digital. Ofrecen la posibilidad de mejorar la inclusión financiera, la comodidad y la eficiencia, pero también plantean desafíos y motivos de preocupación que deben ser considerados y abordados con detenimiento
Si desea comentar con nosotros sus necesidades específicas en materia de creación de moneda, póngase en contacto con nuestro director, Isof Baco.



