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Reglamento sobre divulgación de información relativa a la sostenibilidad en el sector de los servicios financieros (SFDR)

Reglamento sobre divulgación de información relativa a la sostenibilidad en el sector de los servicios financieros (SFDR)

así como sobre la integración de los riesgos de sostenibilidad, la consideración de las principales incidencias adversas sobre los factores de sostenibilidad, los productos sostenibles que promueven características medioambientales o sociales y los productos cuyo objetivo es la inversión sostenible.

Los riesgos de sostenibilidad son riesgos financieros definidos como acontecimientos o condiciones ambientales, sociales o de gobernanza que, de producirse, podrían tener un impacto negativo material, real o potencial, sobre el valor de la inversión (art. 2, apartado 22, SFDR).

IFB considera que los riesgos de sostenibilidad pueden afectar al rendimiento de las carteras de inversión. Con el fin de mejorar el rendimiento a largo plazo de las inversiones de los clientes, IFB integra el riesgo de sostenibilidad en su proceso de toma de decisiones de inversión y en su asesoramiento en materia de inversión, cuando resulta pertinente. La integración del riesgo de sostenibilidad se lleva a cabo de conformidad con las políticas de IFB que regulan la elaboración de las opiniones de análisis de inversión, la construcción de carteras y la selección de productos.

Información adicional sobre cómo integra WM el riesgo de sostenibilidad en el proceso de toma de decisiones de inversión

La integración del riesgo de sostenibilidad en los procesos de toma de decisiones de inversión y de asesoramiento se recoge en las políticas de IFB que regulan dichos procesos. Estas políticas incluyen, entre otros aspectos, directrices que los analistas deben observar al formar sus opiniones independientes. Los procesos de decisión de inversión y de asesoramiento de IFB constan de varias etapas, una de las cuales es la selección de los instrumentos preferidos en función de sus perspectivas de mercado.

Al evaluar valores de emisores individuales (renta variable y bonos) o fondos de inversión, los riesgos de sostenibilidad, junto con otros riesgos financieros, se tienen en cuenta al realizar el análisis financiero de los emisores y la diligencia debida de los fondos:

· La evaluación de los riesgos de sostenibilidad y de su materialidad es uno de los numerosos factores que determinan si se recomiendan o no valores de emisores individuales y, por tanto, en qué medida dichos instrumentos deben seleccionarse en los mandatos de gestión de inversiones y en el asesoramiento en materia de inversión. El riesgo de sostenibilidad se menciona expresamente en los principios de análisis de IFB.

· La diligencia debida de los fondos se centra en la estrategia y en la manera en que el gestor del fondo identifica los riesgos y las oportunidades (incluidos los riesgos y oportunidades ESG) en su proceso de inversión. No constituye una evaluación de las posiciones individuales de una cartera. Como parte de la diligencia debida estándar de los fondos, IFB WM asigna una calificación ESG a cada fondo. Si bien todo gestor debe tener en cuenta los riesgos de sostenibilidad y otros riesgos, es probable que los fondos con calificaciones de intencionalidad ESG más elevadas conlleven un menor riesgo de sostenibilidad, dado que dedican más atención y recursos a la investigación, a las decisiones de inversión o a la implicación activa de los accionistas. La falta de integración de los riesgos de sostenibilidad en el proceso de decisión de inversión de un gestor se traducirá, por lo general, en una calificación ESG inferior.

Durante el análisis de inversiones y la diligencia debida, IFB procura identificar los riesgos financieros (incluidos los riesgos de sostenibilidad) con el fin de gestionar el riesgo global de la cartera.

El enfoque de IFB en materia de remuneración a escala global se sustenta en los Principios de Remuneración Total, que establecen un marco centrado en la conducta y en prácticas sólidas de gestión de riesgos. Los empleados son evaluados y recompensados por su desempeño respecto de un conjunto de objetivos financieros y no financieros, entre ellos la gestión de riesgos. Cuando proceda, el objetivo de gestión de riesgos incluirá la consideración del riesgo de sostenibilidad. Cuando los riesgos de sostenibilidad formen parte de los objetivos de desempeño de un empleado, se tendrán en cuenta en la evaluación cualitativa del desempeño, que, a su vez, es uno de los factores que determinan la remuneración total del empleado. Este enfoque de la remuneración se recoge en las políticas de remuneración correspondientes.

IFB reconoce la necesidad de transparencia respecto de las principales incidencias adversas de las decisiones de inversión sobre los factores de sostenibilidad. IFB ha definido y aplica procedimientos internos para la identificación y priorización de dichas incidencias adversas y las tiene en cuenta en su proceso de toma de decisiones de inversión y, cuando procede, en su asesoramiento en materia de inversión. En la actualidad, IFB trabaja para reforzar aún más el marco interno de conformidad con el Reglamento (UE) 2019/2088 sobre la divulgación de información relativa a la sostenibilidad en el sector de los servicios financieros. Por consiguiente, se ampliará la información sobre las políticas de identificación y priorización de las principales incidencias adversas en materia de sostenibilidad, así como la descripción de dichas incidencias y de las medidas adoptadas al respecto, y se publicará información adicional una vez ultimado el Reglamento Delegado de la Comisión aplicable.

La Política de Implicación (Engagement) de IFB Asset Management (AM) ofrece su definición de implicación y describe cómo se relaciona con los procesos de integración y de voto por delegación de IFB AM. El documento subraya que la implicación forma parte del deber fiduciario de IFB AM para con sus clientes y es una parte integral de su proceso de inversión, tanto en estrategias pasivas como activas. La política ofrece una visión general de cómo priorizamos los casos de implicación en función de la exposición financiera de IFB AM, la presencia de riesgos ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) elevados y la consideración de externalidades y controversias significativas en materia de sostenibilidad. Describe asimismo el proceso de análisis de IFB AM, las fuentes que utiliza, los temas que aborda y los representantes de las sociedades con quienes interactuamos habitualmente. En el documento, IFB AM proporciona más información sobre el sistema que ha implantado para definir los objetivos de implicación y realizar el seguimiento de su cumplimiento, así como sobre el proceso de escalado de IFB AM en caso de que el diálogo con las sociedades no dé resultado. También se explican los criterios de IFB AM para colaborar con otros inversores y sus procesos para tratar el uso de información privilegiada y los riesgos derivados de conflictos de intereses. Por último, la política establece nuestros compromisos de mantener un diálogo de calidad con las sociedades y de ofrecer información útil a los clientes y al público en general. El anexo del documento incluye una lista de los códigos de actuación en materia de gestión responsable (stewardship) a los que estamos adheridos y una lista de las iniciativas ASG y de stewardship más relevantes que
IFB AM apoya actualmente.

IFB Wealth Management considera asimismo la responsabilidad de supervisión activa (stewardship) una parte importante del deber fiduciario y una herramienta relevante de impacto dentro de las estrategias de inversión sostenible. Dado que IFB Wealth Management (IFB WM) es principalmente un distribuidor de fondos, hemos incorporado la consideración de las prácticas de stewardship de nuestros gestores de activos externos a la diligencia debida de fondos de IFB WM. La Política de Implicación (Engagement Policy) de IFB WM está orientada a la propia implicación de los gestores de activos en su condición de accionistas. En el caso general de la gestión patrimonial individual, IFB únicamente recibe la autorización correspondiente a la cuenta de custodia del cliente, es decir, IFB actúa como representante que presenta declaraciones de voluntad en nombre del cliente. No obstante, el cliente sigue siendo el titular de las acciones y, por tanto, el accionista. Teniendo esto en cuenta, la Política de Implicación de IFB establece los siguientes procedimientos:

· Ejercicio de los derechos de los accionistas – Derecho de voto

· Los mandatos discrecionales con clientes no prevén una autorización expresa para que IFB ejerza derechos de voto o excluyen expresamente el ejercicio de tales derechos. Por consiguiente, IFB no ejerce ninguno de los derechos de voto derivados de sus participaciones en acciones incluidas en una cartera.

Si IFB adquiere participaciones en fondos, la sociedad gestora del fondo está normalmente facultada para ejercer los derechos de voto asociados a los activos del fondo derivados de las posiciones en acciones. Durante el proceso de selección de fondos, IFB tiene en cuenta la Política de Implicación (Engagement Policy) publicada por la sociedad gestora.

A lo largo de los años, IFB se ha comprometido con diversos códigos de conducta empresarial, normas internacionales de diligencia debida e iniciativas de información, con el fin de satisfacer las expectativas de sus grupos de interés. IFB utiliza como marcos de referencia las recomendaciones del Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras relacionadas con el Clima (TCFD), ahora incorporadas a las normas del ISSB, así como los Principios de Banca Responsable y los Principios para la Inversión Responsable de las Naciones Unidas.